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Cáritas Gernika liderará, en colaboración con el Ayuntamiento de la villa foral, un proyecto encaminado a generar oportunidades de empleo y facilitar la integración comunitaria de personas desempleadas y en riesgo de exclusión social de la localidad. Para ello, la organización impulsara un proyecto de formación encaminado a posibilitar la adquisición de conocimientos básicos de horticultura ecológica en los huertos urbanos que el Consistorio tiene en la zona de La Vega.

La experiencia, denominada 'Alkarlanda', contará en una primera fase con la participación de una docena de residentes que cultivarán, bajo la supervisión de monitores y un experto en el materia, un total de cuatro parcelas cedidas por la Administración local. "Es una bonita manera de ligar la práctica de una actividad sostenible y respetuosa con el medio ambiente con una iniciativa que favorecerá la integración social", apuntó la responsable de Medio Ambiente del Consistorio gernikarra, María Uribe.

El plan formativo tiene también como objetivo "generar un espacio que permita experiencias relacionales y fomentar la activación para la búsqueda de empleo", apuntó, por su parte, el director de Cáritas Bizkaia, Carlos Borges. La iniciativa tendrá una duración de 11 meses, durante los cuales los participantes en el programa "adquirirán hábitos como la puntualidad y el trabajo en equipo, a la vez de que se les abrirá la oportunidad de que puedan descubrir por sí mismo sus potenciales y posibilidades de cara a un futuro trabajo", destacaron responsables de Cáritas Gernika.

Autoconsumo

Las personas que trabajarán en las huertas urbanas de la villa cuentan con una media de entre 35 y 45 años. "Se trata de una franja de edad en la que la inserción laboral resulta más difícil, y algunos tienen además cargas familiares", apuntó Borges. La iniciativa 'Alkarlanda' se puso también en marcha hace unos años en otros municipios vizcaínos como Derio y Gordexola. "La experiencia de la horticultura a algunas personas les ha sirvió de trampolín, por ejemplo, para trabajar en la atención de gente mayor que vive en caseríos porque sus conocimientos les permiten también hacerse cargo de la huerta", señalan los promotores de la experiencia. De momento, las personas que cultiven los terrenos de Gernika obtendrán sus frutos para el autoconsumo.